Mi Amigo Kim Joung-un

Una paz inestable

Respeto. Es una palabra que debería estar patente siempre cuando hablas de alguien ajeno a ti, que no comparte tu cultura, pero es algo que nunca encuentro ni en novelas gráficas, ni en libros, ni en podcast que hablen de Corea del Norte. De hecho, me acerqué con ganas a la obra de Pyongyang de Guy Delisle y decidí no reseñarla porque estaba muy rabiosa cuando terminé de leerla. Entiendo la importancia periodística de lo que cuenta, pero no soporto que al ciudadano medio se le trate como tonto, como si ellos eligieran estar así o como si los extranjeros estuviésemos siempre en poder de la verdad.

Cuando se decidió dar una pausa a la Guerra de Corea y Kim Il-sung tomó el poder del norte penínsular, la gente sabía que había otra forma de vida y, por ello, se tuvo que usar la fuerza y los centros de concentración para subyugar a una población que deseaba reunirse con su familia, que se había quedado en el Sur. Una situación que, de otra forma, también experimentaban en el Sur. Sin embargo, en tiempos de Kim Joung-un el pueblo ya ha nacido en ese régimen, sin conocer nada más. Nacen y les dicen que ese señor es Dios y se lo creen como haríamos cualquiera de nosotros si no tuviésemos acceso a otra información más que esa. Esa gente no es tonta, son como tú y como yo y merecen ser respetados.

Las únicas personas que he visto hablar con respeto de dicho país son los coreanos del Sur. Para ellos los habitantes del Norte son su familia, sus hermanos; aunque bien es cierto que temen que su gobierno se vuelva loco y continue la guerra. Sí, continue, porque nunca acabó, nunca se firmó la paz. Este respeto se puede ver en su literatura, en sus cómics y hasta en sus k-dramas, en los que muestran miedo por los espías, pero el resto de los ciudadanos son coreanos como ellos y sólo sueñan con la reunificación.

Como no podía ser de otro modo, mi tan admirada Keum Suk Gendry-Kim, ha hecho una obra sobre el actual soberano líder de Corea del Norte, en la que no cae en clichés, ni en críticas, sino que se ha documentado sobre toda la historia del país mediante entrevistas, las cuales no debieron de ser fácil de conseguir. De hecho, entrevista al presidente Moon, el cual en mi opinión es el mejor líder que ha tenido Corea del Sur, ya que no se centró en sus logros, aunque fueron muchos, sino en lo que necesitaba mejorar su país como en la desigualdad de clases y conseguir la igualdad de géneros. Esta parte de la obra es la que más me ha interesado porque, haciendo honor a su carácter, el expresidente explica diversas situaciones de una forma objetiva y sin buscar culpables. Por ejemplo, habla de cómo Trump consiguió que Corea del Norte se ofreciese a desmantelar el 80% de su armamento nuclear, pero como presionó para llegar hasta el 100%, el trato desapareció. El presidente Moon no culpa a EEUU, sino que lo justifica por la presión que Trump debía estar recibiendo por otras partes y es que el expresidente de Corea del Sur no habla mal, ni de Kim Jong-un. Por otro lado, de una gran información sobre el armamento nuclear mundial y porque, aunque todos los países podrían tenerlo, deciden no entrar en ello, para mantener la paz.

Además, la novela gráfica incluye declaraciones de norcoreanos y te dan un punto de vista diferente sobre su actual líder, pintándolo como mucho mejor que su padre y que tienen sus esperanzas puestas en él. Tras recorrer cada relato, tengo la sensación de que juzgamos a la ligera, y no estoy defendiéndole, ya que mi opinión sigue siendo la de un ególatra con demasiado poder y que, aunque pueda justificar que él nació ya en ese régimen, él conoce lo que hay fuera, pero no piensa soltar el poder que tiene. Aun así, la narración me hace dudar de si es un loco o un gran estratega.

En conclusión, no me queda ninguna duda de que la intención de la autora es un grito de auxilio. Intenta mediar para que los coreanos no tengan que vivir eternamente con ese miedo de cuándo volverá a estallar la guerra, explicándolo todo dentro de su propia vida, pensado como salvaría a su marido y a sus perros. ¿Os imagináis vivir teniendo que tener un plan por si os bombardean? Parece algo surrealista para un país como Corea del Sur cuya evolución tecnología ha sido impresionante y actualmente están recorriendo el mundo gracias a su fantástico y cuantioso repertorio cultural.

PD: espero que el sueño de Keum Suk Gendry-Kim se cumpla y acabe esta Guerra sin sentido.

Ficha técnica

Título original내 친구 김정은
AutoresKeum Suk Gendry-Kim
EditorialReservoir books
Fecha de publicaciónOctubre 2025

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