Phantastykon Satanas

Run to the hills, run for your lives… porque no hay vuelta atrás

Poco antes de ponerme a escribir esto, unas horas después de haber terminado de leer el tebeo que hoy nos ocupa, he recibido el primer tochal del Hulk de Peter David, que si bien aporta entre poco y nada a la reseña, me hace gracia el contraste que genera en el escritorio, en un lado los inicios de la célebre etapa del gigante esmeralda y en el otro este Phantastykon Satanas. La vida misma, amiguis.

Para la reseña de hoy había pensado en sacar al “pequeño Marc” a pasear, a contaros milongas de un pasado a veces inventado, a veces simplemente basado en hechos reales, pero después de la sesión de satanismo y metafísica macabra que me he metido entre pecho y espalda, casi que mejor lo dejamos disfrutar de la poca inocencia que le debe de quedar y dejamos el paseo para otro día y reseña menos truculentos. No va a haber pequeño yo, pero eso no me impide regalaros una escena para que entendáis un poco de qué va a ir el asunto, o al menos, para que empaticéis un poco conmigo cuando os digo que me ha dejado tocado.

Para la ocasión, y por mas que lo pienso no veo mejor escena, quiero que imaginéis a un joven veinteañero (mi mente) que se deja seducir por un guapérrimo, escultural y aterciopelado dios de ébano, con relucientes cadenas de oro colgando de su musculoso cuello, al más puro estilo gangsta’ (Phantastykon Satanas) que, después de unas copas, una maravillosa cena y una agradable conversación acaban, sin que el joven en cuestión estuviera preparado ni física ni mentalmente para ello, protagonizando una escena que, sin lugar a dudas, se podría catalogar como BBC, y no, no tiene nada que ver con la cadena de televisión británica. Si no sabes de qué hablo, te falta calle, chaval. Busca el término en tu buscador favorito, modo incógnito y fuera de la red del curro, quedas avisado.

Con la escena en mente, quiero que os pongáis en la piel del joven muchacho, imaginar el pavor al darse cuenta de lo que está por venir, no sabe si va a ser capaz de gestionar tremenda negrura, siente terror, pero no quiere parar, a fin de cuentas, ha venido a jugar. Con Phantastykon Satanas pasa un poco lo mismo. Te ves inexorablemente atraído por esa cubierta negra aterciopelada con grabados dorados, por esa banda roja que te separa del contenido, que te avisa de que lo que encontrarás al retirarla, no es plato de buen gusto para todo el mundo, que no te va gustar. Pero aún así sigues adelante, a fin de cuentas, es a lo que has venidio. Una vez más, no nos queda otra que postrarnos a los pies de la que para mí, es una de las mejores editoriales españolas, Autsaider Comix.

Lo que pasa a partir de aquí, después de retirar esa banda, es básicamente contenido Not Safe For Work, y ya no solo for Work, sino para tu misma cordura y salud mental.

Describir las escenas sería estropear la sorpresa, de hecho, ya os estoy estropeando parte del pastel al deciros que ojo cuidao’ con el tebeo, pero también creo que esto es un poco lo que pasa con las pirámides, estamos hasta el moño de verlas en fotos, películas y libros, pero no se es consciente de su inmensidad hasta que no se planta uno delante de ellas y se da cuenta de la pequeñez de uno mismo. Pues lo mismo pasa aquí, pero con tripas, cadáveres, cimbreles dignos del mismísimo Reed Richard y demás sorpresas que os tiene preparadas el tebeo. Sólo lo entenderéis si decidís aceptar la envenenada invitación al tren de la bruja que es la febril mente de Victor Dunkel y que en este Phantastykon Satanas encuentra su portal a nuestro mundo, a nuestras estanterías.

A modo de conclusión deciros que NO recomiendo el cómic que hoy nos ocupa. Tampoco creo que el autor lo quiera, ni que sea ese su objetivo. Es un tebeo corrosivo, perturbador, maldito. Penetra en tu mente y la pudre desde dentro. Bonito como pocos, pero tremendamente jodido. Así que si por algún casual vas a ser tú uno de esos 599 suertudos que van a hacerse con él, se consciente que no hay vuelta atrás, al Dunkelenismo o se va o no. Ir para nada es una soberana gilipollez. No existen medias tintas. O blanco o negro. ¿Me ha gustado? Si. ¿Lo he pasado mal? También. ¿Me lo he gozado? Muchísimo.

Ficha técnica

Título originalPhantastykon Satanas
AutoresVíctor Dunkel
EditorialAutsaider Comix
Fecha de publicaciónNoviembre 2021

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