La Inevitable Ceguera de Billie Scott

El arte cambiará el mundo”

Billie Scott, una aspirante a pintora, acaba de conseguir la mayor oportunidad de su joven, pero hasta ahora infructífera, carrera: por fin van a exponer su trabajo en una galería de arte, y en Londres ni más, ni menos. Por desgracia, esta maravillosa noticia viene acompañada de un revés que, en principio, se le plantea casi insuperable (o, como dice el título de la obra, inevitable), pues en apenas dos semanas Billie se quedará completamente ciega.

He considerado importante comenzar este texto por la sinopsis, cosa que no suelo hacer, por el hecho de que me parece un concepto tan demoledor emocionalmente, que me estremece sólo de pensarlo. Pero no sólo a mí, es que a Zoe Thorogood, la autora de este cómic, es un tema que le aterra. En más de una ocasión le he leído reflexionar sobre cómo, ahora, cuando ya han pasado varios años desde que realizase (y finalmente publicase esta obra), se ve muy reflejada en el personaje de Billie. No sólo por el terror casi existencial a quedarse ciega y perder su “único” talento, lo único que es capaz de aportar al mundo (su arte), sino por cómo es la personalidad de la protagonista antes incluso de comenzar a perder la vista.

Billie es una chica joven, solitaria, introvertida, que vive recluida en la habitación de su piso compartido en Middlesbrough y completamente volcada en su arte. De esas personas capaces de no ir al baño por miedo a encontrarse a algún compañero de piso en el camino. Billie es su arte, pero al mismo tiempo siente un profundo autodesprecio, un síndrome del impostor de manual. Lo único que considera válido en su vida, o medianamente aceptable, es su pintura, por lo que la amenaza que supone que se lo arrebaten implica que le quiten absolutamente todo lo que tiene.

Así es como empieza esta obra, con una joven pintora a punto de quedarse ciega y planteándose cuál sería la mejor manera de suicidarse. Lo sé, es bastante similar al comienzo de It´s Lonely At The Centre Of The Earth, sólo que en aquella ocasión no trataba de enmascarar lo autobiográfico del tema. Sin embargo, en lugar de quitarse la vida, en un arrebato de sinceridad y socialización con sus compañeros de piso, Billie se verá empujada a viajar a Londres para completar el encargo de la galería de arte: pintar diez cuadros para que sean expuestos. Con la fecha de entrega marcada por su propia condición, en dos semanas perderá la vista, así que es el tiempo que tiene para realizar diez retratos de las personas que vaya encontrando en su camino.

Como digo, la voz de la autora está totalmente presente, no sólo en el personaje principal y en sus miedos y decisiones, sino también en todo lo que la rodea y en los personajes que más adelante van apareciendo. A mi modo de ver, sigue un estilo bastante similar al que desarrolló en su posterior cómic, pero aquí no había alcanzado el nivel de perfección que sí tiene en It´s Lonely At The Centre Of The Earth. Y esto es algo que aplico tanto a su texto como a su dibujo, pues las líneas son algo más irregulares y la forma en la que tiene de representar los personajes y escenarios, algo más alargados y desproporcionados, no está tan pulida como en su posterior trabajo.

Ahora bien, lo que desde un principio ya mostraba Thorogood (no olvidemos que esta obra la publicó con apenas 21 años) es una habilidad narrativa y compositiva que parece casi innata. En todo momento, y a pesar de lo dramático que llega a ser en ocasiones, La Inevitable Ceguera de Billie Scott es un cómic divertido, dinámico, de esos que te dan la mano como lector y te van llevando, página tras página, por la vida de su protagonista y no te sueltan en ningún momento.

Con sus altibajos emocionales, he de admitir que, nuevamente, Zoe Thorogood ha conseguido lo que muy pocas obras consiguen, y es que la acabe al borde de las lágrimas, con un nudo en la garganta y el corazón completamente arrítmico. Pues a pesar de lo inevitable (lo siento) de su trágico final, el mensaje esperanzador y, joder, casi diría que optimista que tiene, a mí ha conseguido moverme. Lo que, contado de otra manera, me habría parecido un final ñoño o tramposo, porque seamos sinceros, lo que de ninguna manera es rompedor o muy original en su resolución. Pero sí es genuino, me creo totalmente la convicción de la autora sobre lo que dice en sus últimas páginas, y de hecho me da más profundidad a su otro cómic (que ahora estoy deseando releer), pues creo que, aunque parten de puntos distintos comparten una misma visión optimista sobre encontrar tu sitio en el mundo.

En definitiva, si nos centramos menos en la hipérbole de todos sus temores, expresada en el mayor de sus miedos: quedarse ciega, de lo que nos habla La Inevitable Ceguera de Billie Scott es de encontrar nuestro sitio en el mundo. De esa crisis de los veintypocos en la que empiezas a entender, o mejor dicho a asumir, que el mundo no es lo que te habían contado, y peor aún, que no vas a ser capaz de cambiarlo. Pero también comprendes que tampoco pasa nada si no eres capaz de cambiar el mundo, tu vida es todo lo que tienes, y aunque todo lo que creías cierto empiece a tambalearse, tú tienes el poder de hacer de ella lo que más quieras, de disfrutarla al máximo y eso, no sólo está bien, es más que suficiente.

Ficha técnica

Título originalThe Impending Blindness of Billie Scott
AutoresZoe Thorogood
EditorialReservoir Books
Fecha de publicaciónNoviembre 2023

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