Los ríos del pasado

Yeah, we wept, when we remembered Zion

Mi doctor ha sido claro: “tiene usted déficit de cómic europeo y un lunar muy sospechoso en los… “(se acerca para intentar entender la letra) ¿cordones?”. Dejando al margen mis consultas médicas, mis problemas dermatológicos y la terrible caligrafía de la sanidad pública, es cierto que últimamente, el empache de manga y de cómic americano ha sido tan grande, que he dejado de lado mis responsabilidades con las publicaciones del viejo continente. Por suerte, Norma editorial, ha publicado una nueva historia, que tiene muchos elementos que siempre funcionan a la hora de llamar mi interés: una ladrona de guante blanco, un mundo paralelo, inspiración victoriana y bichejos terroríficos que planean destruir el mundo. Por lo que con todos esos checks en mi hoja de ruta, decidí darle a una oportunidad a los Ríos del pasado de Stephen Desberg y Corboz siendo un salto de fe, como hacía mucho tiempo que no daba.

Linn, es una escurridiza ladrona que se ha ganado una reputación en el bajo submundo y quien es obligada a aceptar el encargo de un misterioso hombre, quien le pide robar un collar a una mujer llamada Lamia. Tras completar la tarea con suma facilidad, nuestra protagonista comienza a sentir una cierta fascinación por su último hurto y tras investigar un poco la vida de la víctima, descubre que esta supuesta arqueóloga, tiene la habilidad de transicionar entre dos mundos, el actual y uno donde las gárgolas han tomado el control de este, siendo comandadas por el malvado señor del miedo quien planea extender sus dominios hacía la otra dimensión. Las casualidades harán que ambas mujeres acaben en esta realidad paralela y que sean la clave para poner fin a esta terrible pesadilla.

La simple premisa de este cómic, ya me tenía muy enganchado, ya que desde siempre he amado los mundos paralelos y la fantasía oscura. Algo que sin duda Yannick Corboz ha sabido plasmar en esta genial obra que mezcla, un mundo tenebroso con estética victoriana, perversas criaturas como los son las gárgolas y bellos personajes de los que deseas descubrir más. Todo ello, gracias a un trazo preciosista unido a un bello coloreado en acuarela de tonos apagados que demuestra la maldad que habita en esta nueva realidad y que le ayudan a la trama a tener un cierto aire terrorífico en cada una de las páginas.  

Por lo que respecta a las protagonistas, puede decir que tanto Linn, como Lamia, son dos exponentes de heroínas que adoro, siendo ambas intrépidas, con carisma, que no tardan en robarte el corazón. Dos auténticas supervivientes en ambos mundos y que demuestran no se cortan un pelo a la hora de plasmar lo que sienten y en lo que creen, algo que por ejemplo la ladrona demuestra robando sin ningún tipo de remordimiento, mientras que la arqueóloga lo hace usando todos los recursos que están en su mano tanto para recuperar su colgante, como detener la amenaza del señor del miedo. Algo que, por desgracia, no se aplica a este último personaje, siendo el que menos me ha gustado y convirtiéndose en un estereotipo bastante básico del clásico villano al que un poder más grande que él, lo acaba corrompiendo y se regocija simplemente en su maldad.  

Lamentablemente, decir que el antagonista de esta historia ha sido lo único que no me ha gustado de esta, sería quedarse corto. Puesto que muy a mi pesar, la cuarta pata que queda corta en esta mesa, es sin duda el guion de Stepehn Desberg, cuyo argumento, a pesar de sonar fascinante sobre el papel se nota terriblemente apresurado y mal ejecutado en determinados aspectos de este. Especialmente en el desarrollo de los personajes, notándose en un principio y como previamente os he dicho, en un antagonista que resulta bastante plano sin una construcción más halla de sembrar el caos. Por otro lado, el vínculo forjado por las protagonistas es algo que se crea con unas pocas páginas, algo que para mí tendría que haberse cocinado más a fuego lento, quizás en un hipotético tercer tomo que se podría haber compilado dentro de este integral con el que norma ha unido los dos volúmenes en que se publicaron originalmente.

En conclusión, siento que esta publicación ha sido víctima de su corta duración y de una idea que a pesar de lo ambiciosa que sonaba, a Desberg se le ha agotado el tiempo y las paginas para poder plasmarla de forma satisfactoria. Afortunadamente, el dibujo de Yannick Corboz sí que me parece un motivo más que suficiente como para que os hagáis con este tomo. Cada viñeta dibujada y coloreada por el coautor es una auténtica maravilla que podría lucir en cualquier museo impresionista. Por lo que, si podéis perdonar una trama que se tambalea en determinados puntos, creo que podréis disfrutar de una buena experiencia lectora.

Ficha técnica

Título originalLes rièveres du passé
AutoresStephen Desberg, Yannick Corboz
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónSeptiembre 2023

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