Bad Weekend

Una despectiva mirada a la industria del cómic desde las lentes de Brubaker y Phillips

No os dejéis engañar por eso de “una historia de Criminal” porque este cómic se puede leer perfectamente por separado. Tampoco os dejéis engañar por la sinopsis: una vieja gloria del cómic acude a una convención para recibir un premio a toda una carrera. Porque no, este no deja de ser otro cómic al más puro estilo de Ed Brubaker y Sean Phillips. Y, para los que ya hayáis escuchado el primer episodio de la tercera temporada de Los Invencibles Podcast, sabréis que, aunque me flipen, creo que estos dos autores siempre hacen la misma obra, pero cambiándole un par de detalles. Porque sí, tenemos la fórmula narrativa del Brubaker de siempre, se nos presenta a un personaje, bastante pringado, que se ve irremediablemente arrastrado al medio de una situación que le supera por todos los lados. Será este pringado, Jacob, quien nos vaya descubriendo lo que sucede, así como introduciéndonos en pequeñas anécdotas del pasado.

En este caso, a este pringado le han colgado el marrón de cuidar de Hal Crane, toda una institución del noveno arte, durante el fin de semana de una de las más prestigiosas convenciones de cómics en la que recibirá un galardón por toda su carrera. Así que ahí lo tenéis, este es el “algo más” de Bad Weekend, lo que lo aleja un poco del thriller urbano de reyertas callejeras y mafias de poca monta a las que nos tienen acostumbrados Brubaker y Phillips. Convirtiéndose en una obra meta-referencial y casi profética, en la que se desvelan muchos secretos de la industria norteamericana del cómic disfrazados de ficción narrativa. Desde las envidias y malos rollos entre pesos pesados del sector, a todas las trampas editoriales y de derechos que eran usuales en la segunda mitad del siglo XX (incluso a día de hoy si me apuras), pero por encima de todo, se pone de manifiesto el hecho de que los artistas están condenados a vender sus originales al mejor postor si pretenden llevar una vida medianamente digna, no digamos ya si quieren vivir como estrellas del rock.

Entiendo que a priori esto os pueda resultar hasta pesado, hay que ser un tipo de lector muy concreto para que te interesen los entresijos del cómic norteamericano y para querer echar la mirada a ese backstage. Hay que entender, o querer entender, como funcionan las editoriales, los talleres y estudios de dibujantes, y quizá saber lo básico de la historia del cómic americano en la segunda mitad del siglo XX. Todo esto podría parecer una barrera de entrada para leer este cómic, pero no olvidemos que estamos hablando de “BruLips”, nos vamos a encontrar con una historia de ritmo endiablado, más acción de la que podríamos imaginarle a una San Diego Cómic Con al uso y, sorprendentemente por la corta extensión de la obra, con un par de giros de guión al más puro estilo Ed Brubaker.

Además, si hay un autor, o pareja de autores en este caso, que conoce a su público, esos son Ed Brubaker y Sean Phillips. Saben a la perfección que este es el tipo de historia que nos va a cautivar. Pero por encima de todo es el tipo de historia que quieren contar, poniendo de manifiesto ciertas prácticas que son más habituales de lo que deberían en la industria del cómic, y de las que ya hemos oido quejarse públicamente a Ed Brubaker en más de una ocasión. Además, muy elegantemente, y sin señalar a nadie, también deja un par de recaditos a los grandes egos de la industria y a los chupatintas que desde los despachos arruinan carreras de gente mucho más talentosa que ellos. Y todo ello lo hace, como digo, sin renunciar a su estilo ni a su tipo de historia, y quizá por eso está tan en la línea de los autores, aunque la temática pueda parecer radicalmente opuesta.

A nivel artístico Sean Phillips se encuentra muy cómodo en su estilo, parece ser que le ha encontrado el punto a esta carga de trabajo ya que últimamente está dibujando más y mejor que nunca. En este Bad Weekend tiene además la oportunidad de jugar con un estilo muy sesentero de cómic pulp, para ciertos pasajes. Pero si hay algo que, nuevamente, quiero destacar, es el trabajo de Jacob Phillips como colorista, demostrando una vez más su enorme versatilidad. Creo que no hay dos obras de Brubaker y su padre que haya coloreado con el mismo estilo, y desde luego no hay ninguna mala.

En definitiva, Bad Weekend es una más de las “obras tipo” del dúo dinámico del cómic noir, Ed Brubaker y Sean Phillips. Pero, como pasa siempre, es mucho más que eso. Para mí, probablemente esta sea la más redonda de sus obras cortas, no sólo porque ejecutan su archirrepetida fórmula a la perfección, sino porque el “algo más” que tienen todas sus obras, en este caso es espectacular. Al hablar del cómic se nota que están hablando de experiencias propias o de colegas muy cercanos, no sólo saben de lo que hablan, también saben cómo contártelo. Una vez más tenemos que rendirnos a los pies de esta pareja creativa de la que aún no se conocen obras malas.

Ficha técnica

Título originalBad Weekend
AutoresEd Brubaker, Sean Phillips, Jacob Phillips
EditorialEvolution (Panini Cómics)
Fecha de publicaciónAbril 2021

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