Roman Ritual

Nada da mas miedo que la pérdida de la fe

El terror, ese género tan altamente menospreciado. Y, sin embargo, para algunas personas, es el único que realmente ha marcado nuestras vidas. Desde pequeña, mi hermana mayor me aterrorizó poniéndome películas y series que a ella le fascinaban. Yo las veía con ella porque la admiraba y quería ser como ella. Bien es cierto que me generó un miedo inexplicable a los payasos ─ aunque creo que tiene tanta culpa IT como Ronald McDonald, siendo este último lo más creepy que he visto en mi vida ─ y que aún a día de hoy, se me ponen los pelos de punta cuando suena la intro de Expediente X. Pero, a pesar de estos traumas absurdos, a los que se le suma oír la BSO de Tiburón en mi cabeza cada vez que meto un pie en el mar, encontré un género que, no sólo me resulta altamente entretenido, sino que ha sido terapéutico en varias etapas de mi vida, convirtiéndose en un gran amigo.

Ningún médico lo recetará jamás, pero en una etapa de mi vida en la que la ansiedad se apodero de mí, ver películas de miedo me ayudaba a sobrellevar el día. El no poder diferenciar si ese sentimiento incapacitante que sentía era por lo que estaba viendo, o por mi propia existencia, hizo que pudiese superar esa sensación y seguir adelante. Así que sí, yo reivindico el género de terror como método terapéutico para los episodios de ansiedad, aunque esto puede que sea sólo un síntoma más de mi locura.  

Sea como sea, estoy aquí para expresar mi intenso amor por un género que para más de una persona es algo absurdo. La admiración por el drama o por la comedia es algo que es compartido por la mayoría, y se comprende la complejidad de conseguir llegar al corazón de alguien o hacerle reír. Pocas personas se paran a pensar en la dificultad de hacer temblar a una generación que ya lo han visto todo. En esta época de sobreexposición y en la que estamos bombardeados por todo tipo de información, nos hemos vuelto insensibles, incrédulos y cada vez es más complejo provocar ciertas reacciones en nosotros.

Ahora voy a subir la apuesta. Si a la insensibilización de la gente le sumamos la falta de recursos que tiene el cómic para poder asustar, nos encontramos que hacer una buena novela gráfica de terror es una tarea de dificultad titánica. Las películas tienen el sonido, que es posiblemente el mejor elemento del que disponen, ya que genera tensión y sobresaltos, generando la atmósfera perfecta para que te acurruques en el asiento abrazándote las piernas. Además, el cine tiene imagen en movimiento que provoca un mayor impacto que algo estático y permite que la cámara juegue con lo que te quiere mostrar. Por otro lado, los libros tienen la imaginación del lector, la cual pone mucho de su parte para que aquello que el autor le esta describiendo se transforme en su cabeza en aquello que le asusta especialmente. Sin embargo, ¿qué tiene el cómic que le ayude a generar miedo? No tiene sonido, la imagen es estática y la imaginación no juega un papel importante ya que es un medio que te muestra todo lo que necesitas ver. Por este motivo, hacer un tebeo de terror es algo realmente complicado, y los autores suelen fracasar en sus intentos de crearlos.

Por suerte, en España tenemos un autor que ha sabido explotar el medio de la novela gráfica, en más de una ocasión, para crear verdaderas obras de arte dentro del género de miedo. El Torres juega cual gamer pro con los escasos recursos que tiene este género, para hacer que la oxitocina alcance niveles elevados en las arterias del lector. Así, sus diálogos son claves para ir creando expectación hasta que llegas a ese paso de página que te descubre una imagen impactante y terrorífica a partes iguales. Además, nunca cae en los típicos clichés del terror, sino que apunta a aquellas cosas, que pueden inquietar a aquellos que, como yo, creemos que ya lo hemos visto todo.

De esta forma, en Roman Ritual juega con algo espeluznante como es el miedo a perder la fe. En este tema, no os centréis sólo en las creencias religiosas y pensar que pasaría si aquello en lo que creéis, sea lo que sea, se desmoronase. Vuestro mundo se tambalearía ¿no? Pues, en esta obra El Torres hace tambalear una fe colectiva, y amenaza con generar un pánico masivo, infestando al mayor símbolo del bien que existe. Seguramente si no habéis leído el cómic no estaréis entendiendo nada, pero os aseguro que lo que muestra esa historia es una genialidad y ha conseguido llevar las historias de posesiones a un nivel más elevado.

No voy a irme sin hablar de la edición que nos ofrece Karras Cómics. Si tuviese que puntuar a esta editorial en cuanto al cariño que le ponen a su trabajo, sin duda, se llevarían la máxima nota posible. Si tenéis una edición de esta obra editada por otra editorial que no pienso nombrar, os diré que es hora de cambiar vuestro ejemplar y experimentar la historia como “Dios manda” (sí, es un chiste de mierda). Karras ha conseguido potenciar el dibujo de Jaime Martínez y el cambio es abismal, pudiendo sentir que estas en la mismísima Roma rodeado de arte. Además, incluye nuevos capítulos y la editorial te envía la obra con muchos regalos. No os lo penséis más y corred a por él.

Escucha nuestro programa dedicado a la editorial Karras Cómics: 1×11 Especial Karras Cómics

Ficha técnica

Título originalRoman Ritual
AutoresEl Torres, Jaime Martinez, Sandra Molina
EditorialKarras Cómics
Fecha de publicaciónJunio 2022

2 comentarios sobre “Roman Ritual

  1. El terror no es un género que me suela gustar. Pero lo he leído hace poco y coincido. Me parece que el dibujo acopaña perfectamente a una historia que, más allá del miedo, toca muy bien un tema candente de actualidad y cómo es tratado por la iglesia normalmente.

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