Fatale

Toda bendición es una maldición

No me he puesto frente a la pantalla de un ordenador para contaros que el dúo “BruLips” es lo mejor que le ha pasado al mundo del cómic. No deseo que esta hoja en blanco se convierta en otra disertación sobre el increíble ingenio de Brubaker al guion o la exquisita narración gráfica de Phillips. Todo esto ya lo sabéis sin que nadie os lo vuelva a decir. No estoy aquí para contaros cómo este par de autores son unos genios en el género negro pero que, cuando decidieron mezclarlo con temas sobrenaturales y rituales a dioses oscuros, fue cuando me enamoraron del todo. No. Eso no es importante.

Estoy aquí para hablar de ELLA. Su mirada expresiva, perfectamente definida por los dedos de Phillips. Sus labios rojos que con tanto cuidado pintan Dave Stewart y Elisabeth Breitweiser. Las ondas de su pelo en las que derrapa el rotulador del gran dibujante inglés. Su sensual voz que, aunque sea una novela gráfica, eres capaz de oír en tu cabeza. Ella. La mujer cuyo nombre es susurrado con deseo y angustia por hombres que sufren tanto por su presencia como por su ausencia. Josephine.

La belleza. Eso que todo el mundo desea. La superficialidad. Un exterior capaz de esconder nuestros más oscuros secretos. Una ventaja frente al mundo, o no, más bien una condena. Josephine es víctima de ello. Deseada por todos los hombres, envidiada por todas las mujeres. Esto sólo lleva a un camino, la soledad. El nunca ser amada porque nadie es capaz de ver más allá de esa mascara, de esa bella fachada. Condenada a oír mil veces cuanto la quieren, sabiendo que ni una de las veces es real. Ella es un objeto, un trofeo, algo que ansían poseer. Así, la obsesión y el deseo intenso te llevan a la locura. Te atrapa generándote una necesidad. No puedes pensar en otra cosa. Necesitas tenerla, poseerla y si no es tuya no será de nadie.

Condenada por su propia bendición, Jo aprende a sobrevivir, destrozando vidas allá por donde pasa. Pero, ¿acaso se la puede culpar? Ha sido cosificada, reducida a una cara, un pelo y un cuerpo. Aprender a usar su poder sobre los hombres en su beneficio es su única salida. A veces, duele, pero muchas otras se lo merecen. Una femme fatale. Una superviviente. Una victima de sus circunstancias. Una fuerza imparable que te atrapa, dejándote exento de tu libre albedrio. Porque, como ya os he dicho, sólo existe ella, y no hay nada más que importe. Ni tu mujer, ni tus hijos, ni tu trabajo…. Sólo ella.

Tranquilos. No existe nadie con tanto poder, ya que la capacidad de controlar a la gente que posee Josephine es algo sobrenatural, resultado de un ritual, de una maldición. Pero, esto no deja de mostrar como la belleza, la atracción y el deseo pueden llegar a ser algo malo. En esta obra, Brubaker analiza la situación de la mujer en la sociedad. Me gustaría decir que es algo retro, algo que ya no pasa, pero no puedo. Las mujeres siguen siendo juzgadas por su exterior y algunas son capaces de darle demasiada importancia, hasta convertirlo en un eje de su vida, lo cual es una completa locura. Es de agradecer que el papel de la mujer haya evolucionado y hayamos dejado de ser ese objeto con el que casarse. Me gusta pensar que ya nadie nos ve como una cosa que poseer, pero, una vez más, no puedo hacer dicha afirmación con rotundidad. Un juguete bonito. La sociedad evoluciona a veces para mal y esta definición ya no es sólo aplicable a las mujeres. Cosificar, juzgar por el exterior, desear una fachada. Son pecados que hoy en día siguen siendo demasiados comunes. Ya que algo define a esta época que vivimos es el hacer de una apariencia, la cual no tiene por qué ser sólo física, una forma de vida.

Para terminar, indicaré que a lo largo de las páginas de Fatale, me he enamorado de Jo. No por su perfecto exterior, sino por su fortaleza interior, su inteligencia y su capacidad de superación. Su forma de dar la vuelta a su historia y convertir su sexualidad en un arma, en la pesadilla de aquellos que no la permitían simplemente tener una vida normal, es digna de admiración. Su transformación de víctima a verdugo es brillante. Porque ella es mucho más que un molde, que un cuerpo. Ella es perfecta en todos los aspectos, incluso en su intencionada crueldad. Josephine enseña al mundo que deben aprender a no juzgar un regalo por su envoltorio.

Ficha técnica

Título originalFatale
AutoresEd Brubaker, Sean Phillips, Dave Stewart, Elisabeth Breitweiser
EditorialPanini Comics
Fecha de publicaciónAbril 2013

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