Batman/Fortnite: Punto Cero

Tomad y comed todos de él, porque éste es mi código descargable

El legado. Cómo nos gusta que las generaciones posteriores nos sigan, nos copien. Se fijen en nuestros vicios y virtudes –que dirían Violadores del Verso– para que se formen y moldeen, propios, pero nuestros. Que seamos su ejemplo en la vida, mientras les vemos con el pecho henchido de orgullo. Verles abrir un libro o un cómic o, por qué no, disfrutar de la enésima película de Marvel o despropósito de Warner mientras entienden esa referencia que hace años leíste y él descubrió hace muy poco. Pero, ¿cómo poder enganchar a esas criaturitas que pasan horas y horas informatizadas y pegadas a una pantalla viendo vídeos de un fulano con pelos de colores y que grita mientras te vende su código de descuento para esto o aquello?

¿Sabíais que existen cómics de esa droga llamada LOL? ¿Que Warcraft tiene bastantes colecciones o que He-Man y sus Masters del Universo (una colección que surgió de unos muñecos para críos) tienen precisamente eso, un universo enterito para ellos junto a personajes de DC? Atraer nuevos lectores y forrarse en el intento (que no deja de ser la mayor motivación de una empresa) tiene caminos inescrutables, y estamos ante otra nueva bifurcación para generar petrodólares jugosos. Una muy efectiva, que ha sabido mezclar lo mejor y más atrayente de ambos mundos y que no solo se queda en las viñetas.

Fortnite tiene el funcionamiento de un botijo. No es más que un simple battle royale, un todos contra todos que dirían los más viejunos del lugar (¡ay, bendito Pressing Catch!), pero salpicado descaradamente de complementos y skins de multitud de franquicias conocidas por todos y de elementos de la cultura popular que están intrínsecamente dentro de nosotros y que, aunque asociemos todo esto a la juventud, juega muy fuerte con la nostalgia. Un “¡solo puede quedar uno! a lo Connor MacLeod y todo bastante hilado con una historia lineal que va por temporadas y que hacen avanzar y progresar a sus personajes. No dejan puntada sin hilo y los fuegos artificiales son demasiado bonitos para no atrapar a la chavalería.

Así que era cuestión de tiempo para que DC (tras una oportunidad perdida por parte de Marvel) pusiera toda la carne en el asador, situando a su peso pesado al frente de la famosa y mutable isla. Que sí, que no deja de ser un crossover de manual que cumple punto por punto lo esperable y sin salirse del guión de lo que todos esperamos. Que no sorprende y que exagera la sensación de peligro con esa detectivesca voz en off del cruzado de la capa, Bruce Wayne, desgranando los misterios mientras que nos va explicandocómo se juega (literal) pero eh, sorpresa, acaba consiguiendo una partida de Fortnite en cada número. ¡BOOM! Misión cumplida y, sin apenas sudar. ¡DC, lo has conseguido!

Pero que nadie dude de la calidad de este producto sólo porque sea víctima de la necesaria obligación de ganarse el sueldo, o por ir a lo facilón, recargando de peleas continuas cada vez más insólitas –atentos a la pelea desde la página uno hasta la última de Batman contra Snake Eyes de los G.I.Joe–, o porque tenga como punto extra varios contenidos descargables para jugar y que están ligados directamente con la historia. Que sí, que la mayoría de los críos sólo descargarán el planeador de Batman, su armadura o la mochila de Harley Quinn con forma de caja de payaso y dejarán abandonada la grapa, pero ¿y los que se la leerán mil veces porque Fortnite es sólo la mecha para el alma de un futuro y ávido lector? ¿Y ese crío que está como loco, no sólo por encender la consola, sino por volver a revivir el combate de Batman junto a Catwoman o contra Deathstroke y que no le importa en absoluto leerse el número dos y luego el seis para volver al primero?

Porque no olvidemos que, tras ese escenario brillante de estrellitas y esa parafernalia extravagante de mandos de más de tres botones, está Batman luchando, investigando, creando alianzas mientras en la sombra se cierne el habitual villano que dará pie a ampliar este universo. Tampoco hay que olvidarse de un trabajo estético bastante notable de Reilly Brown de principio a fin. En definitiva, tenemos aquí delante un producto de puro entretenimiento, ¿y no es eso precisamente lo que son los cómics? ¿Para lo que fueron creados? Quizá me equivoque. Quizá no. Pero seguro que mis sobrinos no han fingido ese desbordante entusiasmo mientras pasaban las páginas.

Así que, pese a que alguno que otro haya puesto el grito el cielo por tal movimiento editorial, como si con ello se hubiera prostituido al mundo del cómic. Como si DC hubiera vendido su alma al diablo para vender –que ha vendido todo lo vendible y más– este primer crossover con la criatura de Epic Games (primero, porque parece que esto sólo acaba de empezar) me parece un escaparate estupendo para que lectores jóvenes, gamers primerizos y quien se anime, descubran en las viñetas el placer de la lectura. Los que se queden en el camino nunca fueron de los nuestros así que a todos los que permanezcan, ya sabéis: disfruten del show.

Ficha técnica

Título originalBatman/Fortnite: Zero Point
AutoresChristos Gage, Donald Mustard, Reilly Brown, Nelson Faro DeCastro, John Kalisz
EditorialECC Ediciones
Fecha de publicaciónSeptiembre 2021

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