Los Combates Cotidianos

Pero todos evolucionamos… nos arrepentimos…

Amo a Manu Larcenet, su mirada al mundo, la disección que es capaz de hacer del ser humano, sus pensamientos, su comportamiento, sus miedos. Transito por su obra despojado de prejuicios, sin saber lo que me espera, tan solo me aferro a la convicción de que en ella encontraré un relato que hablará de ti, de mí, de nosotros.

El dibujo en Los Combates Cotidianos dista mucho de obras como Blast o El informe de Brodeck. Su arte es efectivo, de revista, primando más la ubicación que la belleza. Te preguntarás si esto último quiere decir que el dibujo pierde enteros en comparación con las obras antes mencionadas. La respuesta, no. Simplemente es la simbiosis adecuada. Nos sentamos, nos levantamos, viajamos, observamos, todo de manera natural mientras nos sumergimos en un aura de atracción que ya empieza a serme conocida. Quiero más, me gusta, no puedo parar de leer a este maravilloso autor.

Manu Larcenet da valor a nuestras costumbres más absurdas, aquellas a las que nos aferramos por su poder curativo. Hay momentos de la vida fijados en nuestras conciencias, espacios de tiempo retenidos, donde no existe el dolor y prima la felicidad. Desde temprana edad combatimos con esmero por alcanzar la madurez, sin saber que esta es la ilusión del necio. Esperamos que emerga desde nuestro interior como por arte de magia para completarnos como personas. Larcenet es capaz de explicarnos de manera orgánica que no dejaremos de aprender nunca y que incluso, en ocasiones, olvidaremos. El tiempo es la clave, la experiencia de vivir no es comparable a nada. Vivir es crecer, si dejas de crecer estás muerto.

Me gusta descubrir relatos como Los Combates Cotidianos, que me hablan de personas, de lo diferentes que somos, de cuánto nos parecemos. Larcenet nos iguala a Marco, el protagonista de esta extraordinaria historia. En mi caso particular me siento fuertemente identificado con el amor que profesa hacia sus padres, con los cuales, a priori, no tiene nada que ver, pero que, al despojarse de múltiples banalidades, es capaz de descubrir un marcado legado.

La base de lo que somos se alimenta de nuestra infancia y se sustenta en los pilares de la educación.El combate de los ideales se afronta con inteligencia, la política se aborda con calma, dejando claro que el miedo es un arma poderosa. La trama desnuda la ignorancia para revestirla de razones capaces de marcar nuestro corazón. Está claro que no somos perfectos, que no podemos ganar siempre, que la monotonía nos alcanza, que la estabilidad es un bien preciado, un truco de ilusionista al que nos aferramos. Combatimos cada cambio con fervor. Sufriremos envites demoledores. Caemos, nos levantamos, vivimos. En el ímpetu de la juventud los errores pueden ser numerosos. Drásticas decisiones que nos acompañarán toda la vida. Queda claro que no podemos borrar el pasado, que debemos responsabilizarnos de nuestros actos, con el único consuelo de saber que de nosotros depende el cambio.

Los Combates Cotidianos es una obra que nos recuerda profundamente el significado de la palabra perdonar. El perdón no equivale a olvidar, significa avanzar, seguir adelante obsequiando a una persona con nuestra benevolencia, acto que de buen seguro necesitaremos que nos otorguen alguna vez en nuestra vida. Aceptar y aceptarse con los defectos intrínsecos en el ser humano es algo primordial. En la vida no hay pausa, no es posible detener el paso del tiempo. Si realmente somos un eslabón de una cadena, deberíamos esforzarnos por brillar, vivir con conciencia, respeto y gracia.

Parece mentira que pueda extraer estos pensamientos tras una única lectura, cosas que muy posiblemente todos nosotros sepamos, pero que de buen seguro obviamos. Leer a Manu Larcenet es saber que no estamos solos, que nuestros combates son los de muchos, que el tiempo no se detiene, que el perdón tiene recompensa, que la conciencia es un don y que la vida nada regala. Vivir es crecer. Gracias Manu. Gracias, por narrar nuestras vidas. 

Ficha técnica

Título originalLe Combat Ordinaire
AutoresManu Larcenet
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónSeptiembre 2010

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