The Dead Lucky

Thunderstruck, you’ve been thunderstruck

Una vez más, vuelvo a zambullirme en el universo del Massiveverse, el cual ya considero como mi propio patio de juegos, sabiendo perfectamente donde están los columpios, el sube y baja, el tobogán, la caja de arena y todas las diversiones que me hacen sentir como un niño pequeño. Pero como buen infante curioso que he sido desde mi infancia, nunca he podido evitar esa fascinación que sentía cada vez que a ese recinto le añadían una nueva atracción. Por lo que, siguiendo este símil, os voy a decir que para mí, si tuviera que comparar este cómic con uno de estos típicos juegos infantiles, diría que The Dead Lucky sería como un parque infantil con todo incluido, teniendo en su estructura un tobogán, una pared por la que trepar, anillas y varias cosas más con las que cualquier chiquillo podría pasar un buen rato. ¿El problema? Que precisamente tiene demasiadas cosas, y para los que alguna vez hayan cuidado de un pequeñajo o recuerden cuando lo fueron, ya os imagináis por dónde van los tiros.

Esta historia nos lleva a una futurista San Francisco, donde la organización Morrow planea construir la ciudad del futuro usando su tecnología y unos robots conocidos como Pacificadores, que controlan cada esquina. Por si esta opresión no fuera suficiente, la banda Salvación también crea tumultos y desolación en una ciudad que apenas puede lidiar entre las disputas de ambos bandos. Conviviendo independientemente de ambas facciones, encontramos a nuestra protagonista Bibiana López-Yang, una excombatiente de la guerra de Afganistán, quien volvió del conflicto tras perder a su pelotón y quien decide tomarse la justicia por mano propia. Para ello, nuestra heroína no sólo construirá su propio robot para impartir su ley, sino que unido con sus poderes eléctricos y la extraña capacidad de poder ver y convocar las almas de sus fallecidos compañeros, Bibiana está a punto de convertirse en un ejército de una sola mujer y poner fin a esta batalla sin sentido.  

Creo que con la sinopsis ya vais viendo el pequeño problema que tiene esta obra y es el hecho de querer tocar demasiados palos sin dar de lleno con ninguno. Tenemos guerras de banda, peleas de mechas, una organización malvada que planea conquistarlo todo, un trauma producido por la pérdida de los compañeros de la protagonista, un romance y mil temas más en un volumen que apenas supera las 160 páginas. Y si, se que esto se trata de la primera entrega, pero como comprenderéis, para alguien quien espera a introducirse a un nuevo universo, es demasiada información de golpe.

¿Eso quiere decir que este título no me ha gustado? Yo no he dicho eso. No, en serio, podéis volver a leer la reseña desde el principio si no me creéis. Pero hablando en serio, he de reconocer que, pese a sus problemas con la dispersión de los temas que tiene y el quererlo abarcar todo, existen cosas en este cómic que me han encantado y que me van a hacer querer seguir con la historia.

Si tenemos que empezar este repaso de lo bueno de la trama, como no podía ser de otra forma, tenemos que empezar con su protagonista, siendo Bibiana una gran heroína para este título. Si bien es cierto, que sus poderes y habilidades me parecieron muy excesivos y en ocasiones antagónicos, la verdad es que el apartado gráfico creado por el dibujo de French Carlomagno y los colores de Mattia aocon, la convierten en una guerrera con un diseño genial, que homenajea claramente al día de los muertos, fruto de sus raíces mexicanas y que, a su vez, es un evidente guiño al bueno de Frank Castle (más conocido como The Punisher). Algo que, además, debemos sumarle la psicología del personaje, quien al contrario que otros personajes, no usa su trauma como una justificación para impartir su propia ley o reflejar que se siente herida, sino que lo convierte en aquello que literalmente le da más fuerza para llevar esta contienda adelante, siguiendo siendo para sus compañeros toda una líder más allá de la muerte.

Pero evidentemente, no sólo la protagonista es algo que funciona muy bien en este mundo, ya que creo que también, esta San Francisco y sus personajes están muy bien si los analizas de manera segmentada. Por un lado, gracias a su coloreado, cada viñeta refulge futurismo por todos los lados, algo que también es respetado en las escenas de combate, demostrando como nuestra Dead Lucky, es toda una profesional militar perfectamente disciplinada y que sabe adaptarse sobre el terreno sin importar el tipo de batalla que deba afrontar. Algo que ojalá pudiera decir de los villanos de esta historia, que como era de esperarse, cumplen con los clásicos estereotipos de ambos bandos, siendo los primeros los clásicos ejecutivos sin escrúpulos que venderían a su madre por dinero y los otros rebeldes sin causa que les da igual el ver el mundo arder. Sólo espero que este primer tomo nos haya dejado sólo en la costra de estos bandos y que en futuras entregas veamos más desarrollo de ambos.

En conclusión, volviendo a la metáfora del principio de la reseña, está claro que The Dead Lucky es ese parque infantil al que un niño le va a prestar atención unos minutos, pero ni de broma va poder jugar con todo lo que tiene. Por eso mismo, creo que, de la misma forma, cada lector debe saber con qué quedarse de esta para poder disfrutarla. Ya sea por su estética futurista, su protagonista o por el componente bélico, de alguna manera o de otra, este cómic tendrá algo para vosotros y si no, pues no os preocupéis, el Massiveverse es una cancha de juegos muy grande donde todos podemos jugar a lo que prefiramos.

Ficha técnica

Título originalThe Dead Lucky
AutoresMelissa FloresFrench CarlomagnoMattia IaconoBecca Carey
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónNoviembre 2023

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