El ojo de Odinn

“El dios sabio y loco me había escogido para una tarea importantísima”

Lo admito, si llegué a este cómic fue sobre todo por Tomás Giorello, conocido sobre todo por su etapa en Conan. Es uno de los dibujantes más en forma de la actualidad, pero últimamente le había perdido la pista. Así que cuando vi que Moztros sacaba El ojo de Odinn y vi que él era el dibujante, me lancé de cabeza. Giorello tiene un don especial para la temática de bárbaros, batallas, sangre y desmembramientos, así que su estilo encaja a la perfección en esta obra.

El Ojo de Odinn nos presenta a Solveig, una niña de una aldea nórdica que parece haber sido bendecida (o maldecida, según se mire) por el padre de todos. Solveig sufre visiones relacionadas con los dioses y el Valhalla, durante las cuáles se convierte en una especie de berserker, lo cual supone un peligro para todo el que esté cerca de ella, pues ataca sin razón y con una ira incontrolable. Solveig tiene una misión encomendada por Odinn y para ello deberá abandonar su hogar e iniciar un viaje lleno de peligros para evitar que su pueblo muera de hambre y frío.

Realmente no estamos ante la historia más original del mundo, al fin y al cabo, es el viaje del héroe que va superando obstáculos y encontrando amigos y enemigos y va evolucionando en su periplo. El fuerte del cómic es, sin duda, como adelantaba antes el arte de Giorello. ¡Cómo narra las escenas de acción, de batallas, los primeros planos! Es un talento descomunal que te deja embobado en cada página. Su estilo es perfectamente reconocible y se adapta como un guante al estilo de la historia amén del genial acabado de color de Diego Rodríguez.

Al final es una libre interpretación de la cultura y mitología nórdica pues, aunque no son vikingos propiamente dichos, son pueblos del norte y con una imaginaría claramente afín a éstos. Y en cuanto a mitología, hay algunas pinceladas, aunque no se muestra como tal el panteón asgardiano, a pesar de ser la inspiración muy patente. Si hay una palabra para definir a este tebeo es palomitero. No te va a cambiar la vida ni te deja un poso duradero, pero no es esa su pretensión, ofrece lo que promete: pasarte un rato muy entretenido viendo espadazos, batallas brutales y momentos épicos.

En una época en la que parece que cada cómic que sale tiene que ser trascendental, el cómic del año, una obra maestra, un esencial, un imprescindible, la novela gráfica por excelencia, etc. también se necesitan cómics como éste, que nos transporten a esas tardes cuando éramos enanos y lo pasábamos pipa leyendo aventuras sin más objetivo que la pura diversión, pasar una tarde divertida mientras no parabas de leer tebeos acompañados de la merienda.

Si tengo que ponerle una pega es el final, que es demasiado brusco y precipitado y de hecho deja la historia abierta. En principio es un tomo único (de hecho, lo pone en el mismo) y ésta aventura daría como poco para un tomo más. Desconozco si fue decisión del guionista acabar así o sí por algún motivo no le dejaron seguir la serie. Es como si hubieran decidido cortar de raíz justo cuando estamos llegando a la parte más interesante. Quizás más adelante nos sorprendan con un segundo arco, pero en principio acaba aquí, y es una lástima.

Aun así, que no os eche para atrás este detalle, porque insisto en que ya sólo por la parte gráfica ya se justifica la lectura, y además es una epopeya nórdica espectacular. La verdad es que Moztros poco a poco está cuajando con un catálogo muy resultón, lleno de obras y sagas la mar de interesantes y con una relación calidad precio muy bien ajustada. Ojalá se queden con nosotros mucho tiempo.

Ficha técnica

Título originalOdinn’s Eye
AutoresJoshua Dysart, Tomás Giorello, Diego Rodríguez
EditorialMoztros
Fecha de publicaciónEnero 2024

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