El informe de Brodeck

Un reflejo de la humanidad

Aquellos que hemos tenido la suerte de toparnos con las obras de Manu Larcenet, enamorándonos de sus historias y su forma de contarlas, sabemos que al abrir la primera página, comienzas un viaje que terminarás sin ser él mismo que lo empezó. No será una travesía sencilla, sentirás cosas que pensabas que ningún cómic te haría sentir, le darás vueltas y vueltas a momentos acontecidos, y te hará dudar sobre todo lo que hasta ahora creías que era indudable. Pero el resultado será mágico, os llevaréis una experiencia inolvidable que os removerá lo más profundo de vuestras almas. Esto precisamente, es la esencia de “El informe de Brodeck”.

En esta ocasión el autor nos plasma en viñetas la novela de Philippe Claudel que lleva el mismo nombre. Nos sitúa en un pueblo escondido entre montañas de la frontera Alemana, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, con la narración en primera persona de Brodeck, un hombre que se dedica a hacer informes para la Administración Estatal sobre la flora y la fauna de alrededor. Nuestro protagonista tiene su tormento personal, pues hasta que terminó la guerra estuvo encerrado en un campo de concentración, al ser extranjero, viviendo allí sus peores días lejos de su familia y sufriendo todo tipo de abusos. Pero no es el único de la historia que sufre, el pueblo entero está en ruina. La mayoría de los habitantes arrastran los estragos de haber tenido que mantener a las tropas de soldados que pasaban por allí y tomaban lo que querían sin miramientos. Esta situación de pura supervivencia podría ser el tema principal de la obra, pero no es así. Brodeck se centra en contarnos la aparición en el pueblo, en ese momento, de un peculiar extranjero venido de muy lejos al que todos deciden llamar “El Anderer”, cuya traducción es “El Otro”.

No puedo contaros mucho más del cómic, puesto que tras las dos primeras páginas la historia ya tiene un momento crítico que llevará el hilo conductor de toda la trama, pero sí os puedo decir que la aparición de este personaje tan distinto, con una personalidad tan pura y lleno de arte en su interior, agitará al pueblo entero. De esta forma, a pesar de todos estos personajes diferentes, los que han vivido una guerra o incluso ese extranjero tan diferente a ellos, los verdaderos protagonistas no son las personas sino el miedo y los remordimientos.

En la vida todos hemos cometido errores de los que nos arrepentimos. Yo no soy menos, y en varias ocasiones he sentido vergüenza de mí mismo, sin poder llegar a mirarme al espejo. Con el tiempo, he sabido asimilar esos errores y perdonármelos, un proceso que suele ser lento y costoso, pero que lleva como resultado el crecimiento personal y la maduración. Pero no es fácil enfrentarse a tu propio reflejo, o que alguna persona te muestre quién eres en realidad. Que nos devuelvan nuestra propia mirada puede hacer que veamos cosas de nosotros que no nos gustan y eso produce miedo a no reconocerse. Las personas tienden a juzgar a los demás, sin ponerse en sus botas o sin tan siquiera mirarse a sí mismos. Señalamos a otros con una facilidad pasmosa, mientras hacemos todo lo posible por maquillar quiénes somos para no ser los señalados. Todo esto se agrava bajo el cobijo del grupo. Nos dejamos arrastrar por la masa, al fin y al cabo entre la muchedumbre se nos ve menos. Miramos por encima del hombro al diferente, aquel que se sale del redil. Esta obra está ambientada en 1946, pero las personas no hemos cambiado tanto, solo necesitas echar un ojo a las redes sociales para darte cuenta.

Cada viñeta, cada cara, cada paisaje, muestra todo esto, a través de un dibujo agresivo y visceral en blanco y negro. Os puedo asegurar que si algo puede haceros dudar de esta novela gráfica, es su precio, pero en cuanto ves una de sus páginas y te das cuenta que son obras de arte en sí mismas, se te despejaran las dudas. Manu Larcenet es un maestro de la expresión, tanto con palabras como con sus dibujos, con los que te hará llegar a sentir hasta el propio dolor de los personajes.

Por último, deciros que de esta lectura he aprendido que no se puede vivir con el remordimiento sin que este os acabe consumiendo. Huid de aquellos con los que no comulgáis y que intentan influenciaros, revelaos contra aquellas personas que se valen del miedo para justificar sus actos. Sed consecuentes con lo que creáis justo y bueno. Y aun así, cuando erréis en la vida, sed capaces de ser autocríticos para poder seguir viendo vuestro reflejo.


Ficha técnica

Título originalLe Rapport de Brodeck
AutorManu Larcenet
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónMayo 2017

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