El Joven Hellboy: Asalto al Castillo de la Muerte

Bogavante Johnson y el Cangrejo Escarlata

Ya lo sabemos todos. Hellboy es ese acorde de Miles Davis que te pone los vellos de punta. Esa melancolía llena de angustia pero que nos hace disfrutar en la voz de Chet Baker. Es la diosa Nina Simone al piano. En resumidas cuentas, Anung Un Rama es un señor cómic sólo superado en el Mignolaverso por la absorbente y fascinante AIDP y, aunque se han escrito una colección de historias bastante dilatada desde su nacimiento con muchos personajes y todos interesantes, todo indica que este universo tiene aún mucho que ofrecernos. Y claro, esa responsabilidad de calidad incontestable recae en todo lo venidero y, a veces, es un arma peligrosa y de doble filo.

1947. La Agencia de Investigación y Defensa Paranormal crece a pasos agigantados y la base inicial de Nuevo México se ha quedado pequeña. Un jovencísimo Hellboy y su nueva ubicación: Fairfield en Connecticut. Con esta premisa, a priori o quizá, con poco interés, Mignola y Sniegoski revelan una historia –un incidente más bien– entre la fantasía, el misticismo y las tan necesarias hermandades apocalípticas secretas que tan bien han alimentado este universo desde su creación en 1993. Hasta aquí todo bien.

Y es que esta historia es pura fantasía. Una colección de trampas tan ingeniosas como las de Kevin McCallister o las de Willy el Tuerto, que hila con la realidad y con ese peligro constante del famoso advenimiento que sobrevuela Hellboy hasta su conclusión. Contenido, sí, pero que abraza fuertemente el lore y se funde con él. Un tomo que viene hilando una historia anterior ya editada, La Tierra Oculta, pero que no es necesario leer en orden. Pero pese a todo eso, puede parecer una historia sin más, sin fuelle más allá de la aventura. Una carrera corta que se queda en agua de borrajas pero hacedme caso, es más el peso de Mike Mignola en nuestro colectivo popular que todo lo dicho antes. Palabrita de quién os escribe.

Si es verdad que tiene a su favor que en sólo cuatro números condensa una historia muy ochentera, bonita. Muy a lo Indiana Jones. Una aventura de esas de imaginación desbordada que combina tan bien en el Mignolaverso y que, en este caso, no tira de tanta mitología y folklore porque no lo necesita y aún así, sin profundizar, no infantiliza la enorme obra de la que lleva haciendo gala tantos años, sino que crean algo para todas las edades y más accesible para jóvenes lectores y así alejarse convenientemente del Pequeño Hellboy de Art Baltazar y Franco. Un movimiento importante que también podemos ver en las actuales Tortugas Ninja de IDW: todas las edades tienen su propio Hellboy.

Y lo bonito es que acaba siendo un homenaje a la Golden Age, tanto en forma como en conceptos, donde todo resplandecía y el mal acababa enterrado en victoriosos gestos y ese giro que se aleja de lo habitual en Mike Mignola, que hace de esta historia algo más para que sea el puro completismo el que os convenza de tener este cómic en vuestra estantería, porque, como alguno ya sabe, tengo la costumbre de ir escribiendo sobre el cómic según leo y, claro, está, a veces donde dije digo, digo Diego ¿No? Y la historia es homenaje y disfrute más allá de su simplicidad.

Admito que el dibujo de Craig Rousseau me fue entrando poco a poco y que se me quedó atascado en sus primeras páginas, quizá por esperar otra cosa –esa arma de doble filo de la que hablaba al principio– y es que leer a la creación del autor californiano es pensar de forma inmediata en tinta negra y trazos angulosos. Incluso en el detallismo de Guy Davis en AIDP. Pero nada más alejado de la realidad y de mis percepciones preestablecidas e injustamente juiciosas. El dibujo es bueno. Punto. A veces una opinión subjetiva puede ser desafortunada y considero que mis primeras impresiones lo fueron.

En resumidas cuentas, este Asalto al Castillo de la Muerte va del amor por los cómics. De esa inocencia disfrazada de infancia y de la imaginación infinita de un niño más allá del contexto que le rodee aquí. Del motor que alimentó el cine de los ochenta y eso, amigos míos, sólo nos puede traer buenos momentos de lectura, mientras papá Mignola sigue rellenando huecos en la vida de nuestro demonio favorito y, estoy seguro de ello, de uno de nuestros personajes favorito de las viñetas. ¡Larga vida al demonio!

Ficha técnica

Título originalYoung Hellboy: Assault on Castle Death 1-4
AutoresMike Mignola, Tom Sniegoski, Craig Rosseau, Chris O’Halloran
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónMarzo 2024

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