Daredevil: El Hombre Sin Miedo (de Mark Waid)

Matt o Daredevil. Daredevil o Matt

Si. Marvel lo ha vuelto a conseguir. Ha llamado mi atención una vez más y todo gracias al primer villano que se enfrenta a nuestro cuernitos (y al título del primer arco). Porque seamos sinceros, cuando me acerco a Marvel o DC siempre pienso que una pequeña dosis amansará a un joven e ilusionado Fer, lector emocionado por una nueva aventura superheroica. Por esa grapa llena de colores y batallas en la acera de la ciudad que nunca duerme pero que se niega a alargar para no acabar hastiado otra vez. Pues esta etapa –segundo volumen USA del mismo guionista, Mark Waid– consigue mi atención y no solo por su protagonista, sino por el escenario y los actores que comparten el mismo con él.

Mark Waid se saca de la chistera, y esto no es spoiler que ya lo pone en los tomos como, oficialmente, resumen del mismo: Matt Murdock hace pública su identidad y ello acaba con la prohibición de ejercer la abogacía en el estado de Nueva York, ¿Qué puede hacer? Mudarse a San Francisco y dar un giro totalmente fuera de las sombras y ponerse bajo el foco de estrella mediática. De famosillo y héroe. De abogado, claro está, pero con una balanza bastante afinada de todas ellas, pero ¿eso es posible? Parece que sí.

Pero siendo sincero, ha sido un villano como Mortaja, con sus destructivas motivaciones y una sombra muy turbia en lo referente a ciertas tendencias suicidas lo que consiguió captar mi atención. Unos dotes emocionales que si bien casan con el de rojo, rara vez fluyen, en contraposición, con alguno de sus enemigos. Y aunque acabe siendo en muchos momentos un cómic de superhéroes al uso porque Waid no puede –y seguramente ni quiera– huir de ello, existen otros muchos momentos donde tanto el tema legal, lo propios fantasmas de Matt –Matt, no Daredevil, ojo– y la cadena de consecuencias que arrastra de la etapa anterior, funcionan muy por encima de lo primero.

El contexto previo, que como dije antes es también de Mark Waid y con un recorrido nada corto de 36 números, planteó y acabó con nuestro protagonista ciego en una posición, cuanto menos, peculiar. Diferente y potencialmente atractiva si se sabía explotar suficientemente bien teniendo presente lo encorsetado de la dichosa continuidad en personajes tan conocidos. Sin usar «lo hizo un mago» o «deus ex machina» de primero de guionista mainstream bajo la bota de las Majors. Y aquí podemos decir que el guionista de Alabama aprueba sin mayor dificultad.

Pero aunque el nuevo estatus y las idas y venidas de personaje público a superhéroe le hagan el completo protagonista, son los personajes que le rodean, tanto enemigos como amigos, los que consiguen que Murdock sea así de consistente consiguiendo que el Diablo de la Cocina del Infierno no se desinfle en su nueva localización. No es Nueva York y se nota –incluso él mismo nos lo dice en alguna que otra ocasión– pero tampoco se ve forzado en ningún momento. Faltan rascacielos donde balancearse y callejones oscuros pero la creación de Stan Lee y Bill Everett sabe apoyarse en todos esos personajes que le rodean.

Pero aparte del ya mencionado demasiadas veces contexto previo y de esa nueva posición del abogado de rojo (más tarde Chip ‘Chococrispis’ Zdarsky también le pondrá en una situación novedosa y crítica) es lo que se va formando una vez nuestro protagonista cree que todo se va encauzando. Una serie de problemas y soluciones que no van, precisamente, en el orden correcto y que le harán vivir y rememorar angustias y pesares sin llegar al drama, ya histórico, y que tenía que mencionar si o si, de su etapa de Frank Miller. No voy a mencionar el soberbio trabajo de Chris Samnee a los lápices porque me quedaría corto siempre. Punto.

Es lo cuento al principio y es que creo que la piedra angular de que toda esta parrafada que he soltado tenga sentido en las aguas turbulentas que conforman la salida de tantos comics mensuales de Marvel, es el equilibrio. Persona y personaje, y todo lo que le rodea no abusan de sí mismos y eso consigue que, aunque sea en su justa medida, destaque lo suficiente y llame la atención a lectores que miran de reojo desconfiados con miedo a encontrar lo de siempre.

Ficha técnica

Título originalDaredevil V4 #0.1-18
AutoresMark Waid , Chris SamneeJavier RodríguezPeter KrauseJohn Kalisz
EditorialPanini Comics
Fecha de publicaciónNoviembre 2014

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