Sailor Moon

Can’t fight the moonlight

Si estáis leyendo estas palabras es porque por fin la señora Takeuchi le ha dado permiso a Norma Editorial para publicar la perfection edition de su emblemática Sailor Moon, tras meses de largas y de sus “sí, sí, ya si eso mañana os apruebo el contrato de distribución”. Si no es así… pues mira… ese es el precio que los fans pagamos por una leyenda del sector. Como habéis notado por el tono inicial, esta reseña no va a ser al uso, puesto que quien más o quien menos, ya conoce la historia de Usagi Tsukino y de cómo junto a sus compañeras combatían a las fuerzas de la oscuridad. Por lo que mi objetivo es más bien hablar de lo que supuso para mi este manga y de lo que pude extraer de este con el paso de los años (que os convenza o no de leerlo, ya es otro tema). Una tarea que voy a hacer sin culpar a aquellos que seguramente ahora se estén cuestionando mi heterosexualidad y, por los que sinceramente sólo puedo sentir lastima, ya que yo también estaría confuso y desorientado si tras salir de mi cueva, viera como la gran redonda amarilla del cielo me hubiera “hecho pupa en los ojos” por mirarla fijamente.

Evidentemente, para hablar de esta obra, tenemos que remontarnos a esa no tan maravillosa época del patio del colegio, donde imperaba una norma no escrita que decía que el mundo no lo podían salvar unas adorables muchachas con un uniforme de marinera, pero si cualquier súper guerrero del espacio, chaval con armadura mística o cualquier bicho viviente que se hubiera atrevido a antropomorfizar en los 90 y que con suerte seguía la estela de nuestras amadas tortugas. Un periodo de tiempo, que ahora sólo puedo recordar con una sonrisa, pensando como en la infancia somos toda una esponja de influencias, sin llegar a cuestionarnos cómo lo que piensa la mayoría puede llegar a ser erróneo.

Porque seamos sinceros, sí hay una razón principal para aplaudir a este manga es, sin duda, por derribar a mazazos un concepto que, con el paso de los años, he llegado a odiar muchísimo, siendo el de la “damisela en apuros” un estereotípico de lo más genérico y aburrido. Porque cuando el cometido de un personaje femenino es simplemente el de ser secuestrado una y otra vez por el villano de la trama o esperar en el hogar la vuelta de su amado héroe, me produce somnolencia. Es por eso mismo que, mi amor por los personajes femeninos que toman la determinación por empuñar una espada y ser sus propias salvadoras, se ha convertido para mí en todo un flechazo argumental que han representado a la perfección personajes como Erza Scarlet de Fairy Tail, Diana de Temiscira más conocida como Wonder Woman o la Jane Foster, Thor, la diosa del trueno, entre un gran abanico de mujeres que tomaron las riendas de su destino y gritaron a los cuatro vientos con orgullo “aquí estoy mundo, ven a por mí”.

Pero quedarse con esta faceta de la obra, sería quedarse en la superficie, ya que al contrario de lo que sus predecesoras, la historia de Takeuchi nos presentaba unas heroínas con inquietudes que iban mucho más allá de derrotar al malo de turno. Una idea que la mangaka nos matiza, a través de los diferentes virtudes y defectos que las caracterizan a cada una de ellas. Rasgos por los cuales las jóvenes han expresado sus pasiones y sueños, siendo el espacio perfecto donde se han podido desarrollar toda clase de temáticas, desde la más típicas de su edad como el amor, la amistad o el hacerse mayor, a las existenciales como el significado de sus poderes o su deber, o incluso algunas adelantadas para la Japón de la época como la sexualidad o la identidad de género.

En definitiva, no voy a engañaros y decir algo tan frívolo como “que estas páginas cambiaron todo mi mundo” o “que es uno de los mejores mangas que existen”. Pero lo que sí que tengo claro es que Sailor Moon me dio algo que pocas series hasta la fecha habían conseguido ofrecerme, objetividad. Porque sí, damas y caballeros, en esta vida no es todo blanco o negro, ni oscuridad o luz, ni tortilla con o sin cebolla. Nuestra existencia es demasiado corta como para que la sociedad y los demás nos asignen unos gustos o una condición estandarizada. Si eres un chico y amas las magical girls, bravo por ti, si eres una chica y adoras los shonen de pelea, ole tú, disfrutad de aquello que os guste con independencia de lo que piensen los demás, al fin y al cabo, si a todos nos gustara lo mismo, todos los días serian terriblemente aburridos. Por lo que ya sea por el poder de luna o por el de la virgen de la macarena, mandad a tomar por saco a quien no os comprenda y levantad la vara de vuestros gustos con el orgullo de una marinera luna.

Ficha técnica

Título originalBishōjo Senshi Sailor Moon
(美少女戦士セーラームーン)
AutoresNaoko Takeuchi
EditorialNorma Editorial /Glenat /Planeta
Fecha de publicaciónOctubre 1995

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.