Kohva

Don’t think I’m all in this world

Algo que me hace muy feliz como divulgador, es no sólo ver que el mercado del mangañol ha crecido de manera exponencial, sino que también, ha llegado hasta tal punto, que yo mismo he tenido que volverme selectivo a la hora de escoger entre varias obras. Algo que, hasta cierto punto, ha llegado a abrumarme por la gran variedad de títulos y por desgracia, a dejar mi cartera casi hasta el borde del coma. Pero evidentemente, cuando un manga patrio la firma una artista como Konata, te sientes como en una buena cena de navidad. Porque sed sinceros… ¿Acaso dejarías de comer cuando sabes que ahora viene la buena porción de tarta casera de la abuela que llevas esperando todo el año? No, te desabrochas la hebilla del cinturón y hundes la cabeza en el postre como si no hubiera un mañana saboreando cada pedazo de… ehmmm bueno … quizás esta dramatización sea algo exagerada, pero podéis estar seguros que venderíais a vuestra abuela por disfrutar de las maravillas páginas que la mangaka nos regala con Kohva.

Aki, es un joven de una tribu situada en una llanura helada, donde tienen un rito de iniciación que el joven deberá pasar para convertirse en ciudadano de pleno derecho. Esta prueba, consiste en que nuestro protagonista deba cazar su primera presa con la ayuda de su hermano mayor Yako, quien es todo un experto cazador. Lamentablemente, el buen corazón de este, le llevará a ser incapaz de hacerlo siendo esta una decisión que el joven no tarda en lamentar. Volviendo a la aldea, nuestra pareja de hermanos verá como esta ha sido diezmada por una monstruosa y feroz criatura, dejando a Aki solo y con la gran tarea de enfrentarse a lo desconocido.

Konata firma con esta obra una alucinante trama de supervivencia con la que no puedes evitar sentirte identificado con el protagonista. Especialmente, cuando la historia hace que veas cada etapa del camino de Aki, como algo desolador, cargado de peligros y donde cada error cuenta para sobrevivir o morir. Una esencia inquietante, que te acompaña durante todo el manga llegando a picos que incluso rozaría el terror al ver los monstruosas y terroríficas amenazas que habitan en este mundo helado.

Pero por supuesto, no todo va a ser ir “a cuchillo por la vida”, puesto que, en este viaje, el joven superviviente deberá conocer más sobre las deidades y las diferentes tribus de su mundo para despertar unas habilidades para dominar el hielo, latentes en todos los miembros de su tribu. Unos poderes, que cambiaran con cada personaje, viendo como nuestro protagonista manipula el hielo con una lanza o los habitantes de la tribu del viento usan flechas y el propio elemento para defenderse. Una identidad cultural, que por supuesto, va mucho más allá de las destrezas, demostrando como la artista crea un perfecto lore, costumbres e incluso deidades para cada tribu y como estas han condicionado la vida de sus habitantes.

Creo que es la primera vez que hago esto en una reseña, pero me es imposible poder hablar del alucinante dibujo de Konata, sin ofrecerle al menos dos párrafos a ello. En este primero, nos centraremos en los personajes, cuyos diseños, hacen algo que a día de hoy considero básico en una obra de este tipo, ofrecer una identidad. Pequeños detalles como los collares, las capas, las botas o su cabello, te hacen identificar al instante a que tribu pertenece cada personaje, algo que por desgracia otras historias con gran número de personajes no han sabido manejar tan bien. Por otro lado, cabe destacar el increíble dinamismo en cada viñeta, notando como saltan de árbol en árbol, se agachan, apuntan, se esconden a esperar a que una criatura pase, entre otras pequeñas acciones que a menudo pasan por encima del ojo del dibujante. Pequeñas grandes acciones que Konata recrea con gran realismo y acierto dándole una profundidad que haría sonrojar a muchos de los grandes autores de shonen del panorama nipón. ¡¡Ahhh!! Y no me hagáis hablar de cómo dibuja esta autora a los animales, porque creo que una imagen vale más que mil palabras.  

Pero si hay algo tan alucinante como el diseño de personajes, eso es sin lugar a dudas, los escenarios y el gran control que Konata tiene sobre estos. Y es que apostaría a mi brazo derecho, a que cuando os he dicho “una llanura helada”, seguro que habéis pensado en el clásico documental de la 2, mostrando el hábitat del oso pardo. Pues si… si la maldita cámara la llevara el mismísimo James Cameron, notando como cada pequeño ángulo, luminosidad de la viñeta o enfoque, hacen un efecto increíble. Que los árboles se noten más altos, las cuevas más frías, el hielo más quebradizo, es algo que consigue gracias a ese mimo por el detalle que te hace ver la peligrosidad de este mundo.  

Para concluir… ¿Qué decir más para venderos esta obra y que vayáis corriendo como alma que lleva el diablo a por su primer tomo? Pues que para abril sale su segundo gran manga de Konata para la revista planeta manga, así que os dejo como deberes para entonces, tener comprado y leído el tomo de esta maravillosa autora. Y por si lo estáis pensando, no, aquí no te va a salvar el rincón del vago y como llegue abril y no os vea con vuestro tomo de Kohva, creedme que voy a hacer algo más que castigaros contra la pared. ¡¡Muajajajaja!! (se marcha entre una gran humareda y ondeando una lúgubre capa).

Ficha técnica

Título originalKohva
AutoresKonata
EditorialPlaneta Cómic
Fecha de publicaciónNoviembre 2023

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