Estela Plateada: Réquiem

Sé el cambio que quieres en el universo

Cuando tu vida acabe, ¿crees que habrá tenido algún sentido? Esta pregunta es algo que todo el mundo nos hemos preguntado alguna vez. Saber si el hecho de haber vivido ha tenido realmente algún impacto palpable es algo innato en nosotros. Incluso de joven tienes la osadía de estar seguro de que eres especial al resto, que estás aquí por alguna razón importante. Pero esta cuestión realmente aparece cuando el final de nuestra vida o la de alguien a quien amamos se acerca a su fin. Supongo que todo nace de la necesidad de trascender a la muerte de alguna forma, como si nuestro recuerdo y lo que hemos dejado en vida fuera una forma de seguir estando presentes en el universo.

Me llamo Reed Richards y hoy estamos aquí todos reunidos para despedir a Norrin Radd, amado amigo, marido, compañero y héroe. A pesar de que era poco hablador e introvertido, era imposible no verse reflejado en él, literalmente por fuera por su coraza plateada, como por dentro por todos sus increíbles sentimientos. Sólo hay que echar la vista atrás a su historia para ver como un hombre se sacrificó por todo lo que amaba. A cambio se vio forzado a sucumbir ante el poder de Galactus, en un principio intentando calmar el hambre de este, impidiendo que tomase planetas habitados, pero al final rindiéndose a la desesperación de no poder parar lo inevitable. Hasta que llegó a la tierra donde inspirado por sus amigos humanos y héroes, recobró la esperanza y la lucha para así redimir sus pecados. Todo el camino de Estela Plateada fue un viaje, no sólo por las estrellas, sino de autoconocimiento, en el cual descubrió todo un prisma de sentimientos emocionantes, cada uno de ellos tan cruel como un agujero negro o tan bello como una aurora boreal. Puede que en principio el gran poder que poseyese, fuera ese poder cósmico infinito que alberga en su interior, pero la estela real que dejó Norrin en sus viajes fue el amor a todo ser vivo y a la belleza que es el universo.

Hace unas semanas apareció una noche en nuestro balcón, pero enseguida vi que no traía buenas noticias. Cuando me dijo lo que le estaba pasando… disculpadme un segundo… cuando mi amigo me dijo que se moría, me negué a creerlo. Ni toda mi afamada inteligencia me hizo darme cuenta de lo idiota que fui, puesto que mi primera reacción no fue abrazarle, sino negarme ante lo evidente. Mi cerebro de científico se antepuso a mi amor, por puro miedo. Pero, ¿cómo podía aceptar que el propio poder cósmico que poseía Norrin, y que tantas veces nos había salvado a todos, fuera lo que ahora acabara con él? Ni siquiera toda la inteligencia junta de los que estamos aquí fue suficiente para ayudarle.

No puedo evitar sentir que no estuve a la altura de todo lo que significaste para mí. Así que ahora que te has ido sólo nos queda aprender de ti, ya que luchabas por redimir tus pecados, por ser cada día mejor y por defender todo lo bueno que hay en la vida. Te has ido, y hasta el último día nos has dejado el regalo de ver la vida a través de tus ojos. Nos has regalado una porción de todo ese poder cósmico que ardía en tu interior para que, a pesar de estar ciegos, pudiésemos ver la belleza de todo lo que nos rodea. Y tu legado no vamos a dejarlo en el olvido. Así, un hombre llamado Michael Straczynski llevado por la inspiración de tu vida, refleja sobre el papel los últimos días que pasaste con nosotros, para que las futuras generaciones no olviden todo lo que hiciste. Y a su lado Esad Ribic, cuyo poder cósmico reside en sus lápices, ilustra cada uno de los lugares que visitaste mostrando con su dibujo y colores la belleza que te acompañaba allá donde ibas. El resto, al igual que hicimos con el gran Capitán Marvel el día que nos dejó, intentaremos estar a la altura de vuestro legado, para que cuando llegue el momento final podamos irnos con la cabeza tan alta como lo habéis hecho vosotros.

Así que amigos… cuando vuestra vida se acabe, ¿creéis que habrá tenido algún sentido? Se lo que os diría Estela Plateada si estuviera aquí. Vivid, amad y valorad todo lo genial que tiene la vida y el universo y así, vuestra vida será igual de infinita que este. De esa forma, seréis eternos en el corazón de los que os sucedan, como Norrin Radd lo será siempre en los nuestros. Su recuerdo será siempre la tabla de surf que nos mantenga a flote, y la estela que dejo, nuestro camino a seguir. Miraremos siempre al cielo y seguiremos viéndote surcar el espacio. Descansa en paz, amigo. Gracias.

Ficha técnica

Título originalSilver Surfer: Requiem
AutoresMichael Straczynski, Esad Ribic
EditorialPanini Comics
Fecha de publicaciónAbril 2008

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