Batman: El Impostor

¿Crees que Gotham estará mejor sin mí?

Últimamente, no estoy muy pendiente de las novedades pijameras y se me escapan maravillas como esta. Pero como soy una mujer afortunada, tengo amigos que se acuerdan de mí cuando leen cosas de DC Comics que me pueden gustar. Respecto a esta compañía, mi mayor esperanza la tengo depositada en su línea editorial Black Label, donde los autores tienen mayor libertad para escribir y no se ven asfixiados por un lore de más de cincuenta años. Además, en contra de todos los pronósticos, los fans están abrazando estas obras con entusiasmo sin dejarse llevar por el malestar que normalmente les producen las modificaciones en sus personajes preferidos.

En este caso, nos encontramos con un Bruce Wayne más agresivo y desquiciado de lo que marca el canon. El pequeño millonario respondió ante el asesinato de sus padres volviéndose violento e incontrolable. No ayudó el hecho de que su mayordomo no le soportase y decidiese dejarle tirado, ya que este Alfred no tiene nada que ver con el atento y paciente británico al que estamos acostumbrados. Y estas son las bases con las que Mattson Tomlin desarrolla a su personaje, dándonos un Batman muy cinematográfico. Es posible que esto sea debido a que el escritor es guionista de películas como Project Power de Netflix y ha ayudado a escribir la última película del murciélago que saldrá este mismo 2022. Como dato curioso, os diré que hay una viñeta en este Batman: El Impostor, en la que Bruce Wayne es tan parecido a Robert Pattinson, que es imposible que sea una casualidad.

Con este pasado del señor Wayne como base, Tomlin nos narra la historia utilizando como eje central las conversaciones del protagonista con su psiquiatra. De esta forma, realiza un análisis psicológico de las acciones del vigilante, llevándonos a la eterna pregunta: “¿Crees que Gotham estará mejor sin mí?”. Creo que todos nos hemos planteado mil veces que tal vez Batman ha empeorado la situación de la ciudad ya que, debido a él, han aparecido villanos como Joker que, aparentemente, no existirían si no fuese por el millonario que se disfraza para combatir el crimen. Pero el cómic no se centra en ninguno de esos enemigos pintorescos, sino en la ciudad, los policías, los ciudadanos… Habla de las consecuencias de las acciones de nuestro héroe y como afectan a la economía, a las empresas, a los trabajos de las personas.

Este trasfondo se ve detonado por la aparición de un impostor que se dedica a matar delincuentes haciéndose pasar por Batman, haciendo que el departamento de policía persiga al murciélago. Por este motivo, se suma otro personaje esencial en la trama que es la investigadora que esta a cargo del caso, desembocando en una obra en la que el elemento detectivesco es definitorio. Así, este cómic evoca en la memoria a los mismísimos BruLips o a Greg Rucka, pero, sobre todo, tiene la esencia de las historias de Jeph Loeb como El Largo Halloween, Victoria Oscura o Silencio, en las que el rasgo de Batman que más se desarrolla es su cualidad como investigador. De este modo, nos encontramos ante un juego, como en las películas de Scream, intentando averiguar quién está bajo la capucha antes que los protagonistas, lo cual siempre resulta estimulante y hace que el lector forme parte de la obra. Personalmente, este son el tipo de historias que más disfruto de Batman e idolatro a los autores que tienen la capacidad de generar este tipo de tramas de misterio e intriga.

Lo más destacable de Batman: El Impostor y lo que seguro ha sido el detonante para que más de uno se lo compre es Andrea Sorrentino. Este artista italiano ha destacado desde sus inicios, pero con novelas gráficas como Gideon Falls ha conseguido que la gente recuerde su nombre, a pesar de ya haber demostrado que era un genio en cómics de las dos grandes editoriales, haciendo magia en colecciones de Green Arrow o Lobezno, entre muchos otros. Y es que lo que este dibujante es capaz de hacer es sobrehumano y destaca especialmente por sus composiciones de página. De hecho, para esta humilde lectora, nadie es capaz de hacerlo mejor que él. En sus obras no pasas páginas, sino que sientes que vuelas por ellas, que navegas entre las escenas. Es capaz de transmitir mil sensaciones y siempre siendo muy respetuoso al guión, sin pretender hacer nada para lucirse, siendo acorde a lo que se esta contando. Con cada trabajo nuevo experimenta, y es un placer poder ser testigo de esta evolución. Nada de lo que diga le hará justicia ya que su arte es muy sensorial y es necesario experimentarlo para poder llegar a sentir el alcance que tiene.

Y, ¿qué es un gran dibujante sin un gran colorista? En este caso, tenemos la suerte de disponer de Jordie Bellaire, la cual es considerada actualmente una de las mejores en lo suyo. La obra no le pone fácil el trabajo ya que, por una parte, Sorrentino es amante del negro y, por otra, el personaje requiere oscuridad. Aun así, ella tiene sus momentos para lucirse y mostrarnos esa técnica en la que mezcla diferentes tonalidades, que tanto la caracteriza.

Como resumen, y por si no se ha notado, recomiendo mucho esta saga. Podéis conseguirla en formato de 3 tomos o en el integral que va a sacar ECC. Y si la leéis, prometerme que me contestareis a esta pregunta: ¿Crees que Gotham estaría mejor sin Batman?

Ficha técnica

Título originalBatman: The Imposter
AutoresMattson Tomlin, Andrea Sorrentino, Jordie Bellaire
EditorialECC Ediciones
Fecha de publicaciónOctubre 2021

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