Nancy in Hell: La Larga Carretera

Que nunca deje de sonar Highway to Hell…

Fue difícil despedirse de Nancy en 2014. Muy difícil. Y para más inri en un crossover con un personaje al que le tengo mucho cariño como el hijito de Erik Larsen, Savage Dragon, que conoció a Nancy y tras su breve aventura en el infierno se fue para volver a saber cuándo. Y por suerte lo hizo. El placer que experimenté cuando descubrí a John Constantine me convirtió en un amante de las ígneas tinieblas como escenario, del azufre, de invocaciones de dudosa integridad y demonios, muchos demonios. De la chulería y el cigarro continuo –o motosierra según el caso, ¿a que sí, Ash?– que ha convertido a Nancy es una de mis favoritas. Su ausencia fue larga pero el infierno sigue teniendo un plan para ella.

Pero han pasado ya cuatro años desde que mi malagueño favorito, mi Stephen King de los dibujos, mi John Carpenter de las viñetas hiciera renacer a Nancy, mejorando todo lo ya existente y bueno, y claro, aquí uno, deseoso de más vísceras, más *brooom brooom* de motosierra y más visitas al infierno pone ojitos de cordero degollado para suplicar a los amigos de Karras una nueva aventura de la señorita rubia… Pero no miraré a nadie *coff coff, Kris* y para ello mi campaña empieza recordando el cómo fue su esperado regreso. ¡Vamos!

“pues sonará la última trompeta y los muertos serán resucitados, incorruptibles y seremos transformados”

Os lo advierto. Os lo advierto muy fuerte. Coged aire y abrochaos bien el cinturón porque esto empieza como un puñetazo de Galactus, azotando a una manada de búfalos descontrolados. El Torres es perro viejo y sabe que los prólogos son para cobardes. Que el lector no necesita situarse cómodamente para empezar una historia mullida. No con Nancy. El malagueño nos zarandea desde el principio, nos lanza sangre y vísceras a la cara y encima pretende que lo disfrutemos. Que gocemos de la barbarie como seres despreciables del averno. Y madre mía si lo consigue. Maldito y sensual Torres. Este señor con barba no es un gran contador de historias de terror por casualidad. Este caballero sabe narrar, marcar los tiempos, asustarnos debidamente y, cuando quiere, hacernos sentir arcadas. No es que sepa controlar el terror, es que maneja diferentes niveles según necesite y aquí consigue ser irreverente, macabro y chulo.

Usando un contexto que ha sabido madurar, que va más allá de la perdición, de la eterna condena tan usada en términos religiosos. Mantiene el interés en esa ambigüedad del bien y el mal visto a través de los ojos de personajes clave. Personajes que engordan la trama y profundizan en segundo plano. Sí, Nancy In Hell es un cómic violento, de miembros ensangrentados y hasta zombies, pero con un propósito trascendental de fondo que dota de interés y propósito. Pocos autores pueden mantener ese equilibrio entre la espectacularidad circense del gore y la lucha y de un trasfondo cultural-religioso que no aburre sino completa.

Pero lecturas personales e interpretaciones aparte, de lo que no podemos dudar es que todos estos años de evolución, tanto del artista como de su creación, están más que patentes en este cómic. Ni el Torres es el mismo ni Nancy es tampoco la que vio la luz un verano de 2010 y esa madurez se traslada inequívocamente a todo la trama, que si bien tiene un planteamiento claro desde el principio, se permite el lujo de pavonearse con personajes, ideales y hasta cierta sátira en todo sin perder esa esencia pura de gamberrismo descarado como santo y seña. Poco más que añadir, señoría.

¿Alguna vez se ha equivocado El Torres en elegir a sus dibujantes? ¿En rodearse de autores hechos para las obras designadas? Si toda esta andadura comenzó junto a un titán como Juan José Ryp y continuó con Enrique Lorenzana en Doble Sesión, ambas con notable resultado. Los elegidos para este reboot, Abel Cícero y Hugo Petrus, hacen una labor sobresaliente con ambos estilos detallados, voluminosos y con una elección de diseños muy acertada. Si esto le sumamos los colores de Alexandra Thöne al mismo nivel de vistosidad, tenemos un infierno alejado de los típicos rojos y negros, de unos escenarios de polvo, arena y mucho rock & Roll que recuerda a Abierto Hasta el Amanecer.

Este esperado regreso de Nancy Simmons es, nuevamente, un recordatorio de que nunca se fue, de que la historia continúa irremediablemente a golpe de motosierra y que, aunque su creador ya ha dicho que tendrá un final definitivo, aún le queda mucha sangre que derramar y ahora es el momento de reivindicar su continuación hasta ese esperado punto y final porque ya sabéis de sobra que El Torres nunca defrauda y eso es una verdad incuestionable tanto aquí como en el infierno. Palabra de Lucifer.

Esta reseña, modificada y actualizada, formó parte originalmente de Zona Zhero.

Ficha técnica

Título originalNancy in Hell
AutoresEl Torres, Hugo Petrus, Alexandra Thöne, Abel Cicero
EditorialKarras Cómics
Fecha de publicaciónDiciembre 2019

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