Lovesick

“You’re enjoying the show, aren’t you?”

¿Sabéis esos personajes protagonistas a los que desprecias profundamente, pero que, al mismo tiempo, debido a su carisma, o al hecho de que te estén narrando una y otra vez sus fracasos o sus repugnantes acciones, no puedes dejar de, en el fondo, al menos una pequeña parte de ti, querer que les salga bien la jugada? Así es precisamente Domino, la protagonista de esta obra, una veterana dominatriz dentro y fuera de la web. Una acomplejada sádica que a ratos es el más despreciable Patrick Bateman, y que por momentos recuerda a Art the Clown, pero que en el fondo no deja de ser una niña herida.

Lo que primero llama la atención de Lovesick sin duda son sus portadas, el estilo de Luana Vecchio, que sólo podría describirse como gore erótico. Y realmente esto es lo que nos da el cómic, no hay un mayor trasfondo que el de mostrarnos lo horrible que puede llegar a ser el ser humano y lo dañados que están realmente todos aquellos que se sienten atraídos por lo más perverso que se pueda concebir. Canibalismo, autolesión, abusos, y todo tipo de filias inundan las páginas de esta obra.

Una historia que comenzó siendo simplemente un proyecto de comiXology, una mini serie de apenas 3 números sin más pretensiones que la que pueda tener una película del calibre de Terrier. ¿Incomodar? ¿Reírse del sufrimiento y de la visceralidad que pueden a llegar a alcanzar los crímenes? ¿Hacer una crítica o una denuncia de todo ello? Probablemente sea mucho más sencillo que todo eso, simplemente un gusto por lo estético que hay en el gore y por lo retorcido que te lleva a ir un paso más allá, a ser un poco más sádico en los planteamientos de auténticas torturas, en este caso con el añadido de las filias sexuales.

Pero, finalmente, la autora consiguió la oportunidad de ver su trabajo publicado ni más ni menos que en Image Comics, lo que acabó haciendo que este relato evolucionase a lo largo de varios años hasta convertirse en una novela gráfica completa, de siete números y dos arcos argumentales diferenciados. Con lo que el parón que hay en la obra (de los tres números originales a la totalidad del tebeo) es más que notable. No tanto en el dibujo que ya había alcanzado su máximo esplendor prácticamente desde el inicio, sino más bien en el ritmo, profundidad y en el mensaje de la obra. Ya que mientras que los números iniciales apenas nos narran un encuentro de Domino con sus fans, y como la violencia y el lado oscuro de internet pueden llegar a extremos (asesinatos, violaciones, canibalismo…) de forma muy precipitada. Es en la segunda parte del relato, donde nos adentramos un poco más en cómo llegó esta Domino a ser quién es. En estos números finales quizá ya sí que aparece cierta intencionalidad y cierto mensaje más allá del erotismo y la casquería.

La propia Luana Vecchio reconoce que no pretende criticar ni siquiera denunciar todo lo malo y depravado que hay en el mundo, ni a lo fácilmente accesible que es a través de internet. Aunque reconoce que le asombra, le repugna e incluso le asusta la facilidad con la que los jóvenes pueden acceder a este tipo de contenidos y lo peligroso que pueden ser ciertos pensamientos. Lovesick es simplemente una historia de amor, como el juego de palabras del propio título indica, de amor mal entendido, de relaciones tóxicas, de abuso y de violencia, narrada a través de un personaje que, sin ser el peor de todos, tampoco tiene nada de inocente. Es de alabar la labor casi traumática de documentación de la autora. Ella misma habla de lo duro que ha sido en muchas ocasiones consumir ese gore para entender cómo funciona la cabeza de la gente que quiere representar en su obra.

Lo duro de la temática del cómic contrasta con el dibujo limpio, dinámico, con una narración muy directa y cinematográfica y un gran uso del color. Pero por encima de todo un diseño de personajes brutal y un gusto por el erotismo y la carnaza que genera una combinación repulsivamente atractiva. Durante gran parte de la obra te sientes como esas personas que ven un accidente en la calle y no pueden dejar de mirar. La violencia es incómoda, el gore es incómodo, los abusos sexuales son incómodos, pero durante todo lo que presencias, y por más que sepas que es lo peor, no puedes dejar de esperar que le vaya bien a Domino, que, de algún modo, encuentre la forma de dejar de sufrir.

Una vez visto de lo que es capaz Vecchio artísticamente, no me queda ninguna duda de por qué se le han abierto las puertas de las Big Two de par en par. Y aunque esta obra no sea apropiada para todos los estómagos, si os sentís capaces de apreciar el arte que hay en lo sádico y en lo grotesco, no dejéis de visitarla.

Ficha técnica

Título originalLovesick
AutoresLuana Vecchio
EditorialImage Comics
Fecha de publicaciónJulio 2023

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