C.O.W.L

Come on, come on, listen to the money talk

Tarde o temprano tenía que pasar, porque desde que empecé mi aventura por el Massive-verse, he sentido que ninguna de las series ha representado un gran bajón para la continuidad del universo superheroico de Image comics, o al menos hasta ahora. Lamentablemente, para mi gusto, C.O.W.L se ha convertido en la piedra del zapato de una colección que, hasta la fecha, había conseguido sorprenderme entrega tras entrega. Aunque esta vez, no siento que el problema sea tanto por la obra en sí, sino más bien, por mis experiencias previas con tramas similares, haciendo que ni el guión de Alec Siege y Kyle Higgins o las páginas de Rod Reisy hayan llegado a maravillarme.

Pero vayamos por partes y empecemos introduciendo la historia de este cómic para más adelante explicaros porque esta no ha sabido sorprenderme. Tras la Segunda Guerra Mundial, Geoffrey Warner (El Cuervo Gris), Reginald Davis (Blaze) y Paul Braddock (Gorrión) encabezaron una campaña para reunir héroes en Chicago, firmando un contrato con la ciudad y dando origen a la primera organización de su tipo conocida por el nombre de C.O.W.L. Desafortunadamente, este grupo de héroes no estaba preparado para afrontar a su mayor enemigo, su público, quienes se convertirán en la mayor amenaza en el momento en que nuestros protagonistas acaben con su ultimo villano, desatando millones de misterios sobre estos y desarrollando una investigación que podría acabar con todo de salir a la luz.

Algo que siempre me ha gustado del Massive-verse, es el hecho de que este no ha reinventado ningún concepto en general, pero sin salirse de unos ciertos márgenes, ha sabido homenajear grandes clásicos del comic americano dándoles un buen giro a su trama. Por ejemplo, en Radiant Blank pudimos ver un claro paralelismo con el poder y la responsabilidad de ser un héroe viéndolo constantemente en las historias de Spider-man, en Rogue Sun vimos como el peso de un legado puede condicionar una vida para siempre como en Batman y Batman Beyond o en Raidant Red donde se nos demostró que la fina línea que separa un antihéroe de un criminal es mucho más delgada de lo que pensamos, como bien nos enseñó The Punisher.

Siguiendo este hilo de pensamiento, seguro que muchos de vosotros habéis deducido que el clásico con el que esta obra planea crear un paralelismo es por supuesto con Watchmen, la emblemática obra de Alan Moore con su slogan “¿Quién vigila a los vigilantes?”. Una esencia que, personalmente, este cómic intenta replicar, pero sin demasiado éxito, intentando cubrirlo al añadir elementos muy ligados a la historia de la fundación de Chicago, lo cuales, para mi gusto, no son los bastante interesantes como para conseguir este desmarque que el resto de la colección sí que ha conseguido. Algo que se nota, cuando la obra vuelve a apostar por una mezcla entre novela noir y superhéroes, pero sin destacar especialmente en ninguno de los dos campos.

Lamentablemente, el apartado visual es otra de las cosas que me han decepcionado de esta entrega, ya que a pesar de contar con un toque avejentado producido por un trazo grueso y colores sepia y grisáceos que le sientan genial para ambientar la época, siento que Rod Reisy no ha sabido jugar ni con el estilo artístico, ni con el coloreado que caracteriza a este universo, dejando de lado los colores fluorescentes y el juego de luces y sombras que caracterizaba a todas las entregas en el completo olvido. Para mí personalmente, es esa desvinculación del estilo habitualmente utilizado, lo que me ha hecho perderle su identidad dentro de este, haciendo notar esta obra como algo que se podría sentirse independiente de todo lo que nos han contado hasta ahora.

En conclusión, C.O.W.L más que ser una obra que me halla decepcionado, siento que es una obra que para mí ha llegado demasiado tarde, haciéndome sentir que cualquier lector medianamente experimentado en el mundo noir y superheroico, habrá encontrado obras que seguro ganan a esta en estos dos aspectos. Evidentemente, mi intención no es ser tan frívolo diciendo que bebe demasiado de sus predecesoras, porque sería como caer en el cliché de la clásica persona que dice que cualquier superhéroe que pueda volar es un plagio claro de Superman. Creo que obras como estas, pueden seguir siendo excelentes para nuevos lectores que no hayan indagado en ninguno de estos dos géneros, pero por desgracia, siento que los más experimentados, van a sentir la misma decepción que yo he sentido. Una pena, pero no hace falta dramatizar, personalmente, considero esto un mero bache para un universo que no siempre tiene que ser perfecto y que se puede permitir pequeños fallos como este, al fin y al cabo, Image comics no va a ser mucho mejor que DC o Marvel a la hora de cometer errores con sus superhéroes.

Ficha técnica

Título originalC.O.W.L
AutoresKyle Higgins, Alec Siegel, Rod Reis
EditorialNorma Editorial
Fecha de publicaciónOctubre 2023

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